jueves, 19 de junio de 2008

LA REALIDAD VIRTUAL Y SU APLICACIÓN EN LA MEDICINA

Juan Fernando González G.

El uso de escenarios creados por computadora para atender enfermedades psicológicas o ayudar a disminuir el dolor se encuentra en franco desarrollo. México es una de las naciones pioneras en esta materia que ya reporta exitosos resultados.

En la actualidad es común escuchar comentarios sobre Nanomedicina (creación de moléculas y máquinas diseñadas a nivel atómico), Medicina Nuclear, trasplantes de órganos, microcirugía de miembros atrofiados y manipulación de genes. Cierto, el avance de la medicina es vertiginoso y tal parece que llegará el momento en que nuestra capacidad de asombro será una cualidad o virtud en desuso.

Dentro de este contexto surge la aplicación de una nueva técnica, basada en la realidad virtual, que sirve para que los pacientes disminuyan sus niveles de ansiedad al momento de someterse a un estudio invasivo (que requiere la introducción de instrumental o equipo médico al cuerpo), o a una cirugía ambulatoria (sin hospitalización) en la que se aplique anestesia local.

Y es que hacer que el enfermo mantenga la calma y la ecuanimidad redunda automáticamente en la estabilización de la presión arterial y de las frecuencias cardiaca y respiratoria, que comúnmente se elevan ante el estrés que desencadenan los procedimientos descritos.

Anestesia a la carta

Como si se tratará de un juego y no de un procedimiento médico, el paciente que se somete a la realidad virtual puede elegir entre “visitar” un paisaje boscoso, una montaña nevada o un atardecer frente al mar mientras se le practica endoscopía gastrointestinal (introducción de un tubo para revisar laringe, esófago, estómago y la primera porción del intestino).

La revolucionaria técnica también ha mostrado su eficacia mientras una futura madre permanece en la sala de labor o se encuentra en trabajo de parto, o bien, al realizar colposcopía (examen de la zona vaginal y cuello uterino por medio de un microscopio modificado o colposcopio).

Otras áreas en que ha sido probada con éxito son operaciones de cesárea (nacimiento del bebé a través de incisión abdominal quirúrgica), bloqueo peridural (aplicación de anestesia local en la raíz de los troncos nerviosos que llegan hacia la médula espinal, de modo que se interrumpe la sensibilidad de la mitad inferior del cuerpo.) y terapia posquirúrgica o intensiva (cuidados críticos a enfermos graves) de cirugía de corazón y trasplante renal.


Al final, los efectos positivos de esta aplicación tecnológica se pueden resumir así: disminuye la dosis de anestesia y de dolor, así como las molestias viscerales en los pacientes, lo que se traduce en mejor calidad en la atención médica, asevera el Dr. Mosso Vázquez.

Testigo de calidad

Habitualmente, explica el especialista, “cuando realizamos una endoscopia (estudio que consiste en introducir por la boca un tubo que mide 1.20 metros) tenemos la necesidad de aplicar en el enfermo anestesia en la garganta para disminuir el dolor o los movimientos reflejos que provoca tener un tubo en el esófago, pero muchos pacientes no lo toleran y debemos aplicar medicamentos por vía intravenosa”.

El enfermo sedado “cae en un estado de sueño y el anestesiólogo debe vigilar su oxigenación mientras el médico endoscopista realiza el estudio, mismo que tarda en realizarse entre 10 y 15 minutos”.

Por otra parte, el paciente que permanece despierto puede entrar en tensión cuando escucha que el médico pide una pinza. “Le da taquicardia, se eleva su presión arterial, suda, se angustia y entra en estrés, ya que siente y escucha los movimientos del instrumental en su interior”.

El objetivo de la realidad virtual consiste, pues, “en crearle ‘otra realidad’ a la persona intervenida, en mostrarle imágenes agradables, con sonido y con la posibilidad de interactuar y ser parte del paisaje que ha elegido; hemos notado que de esta manera desaparecen los signos citados y disminuye o desaparece la sedación”, asevera.

No hay comentarios:

Marcadores Sociales

Código 2006 USMP